| sobre
el texto literario
«Trabajar
en este texto ha supuesto una de las cosas más difíciles
que ya afronté hasta hoy. Siempre que se trabaja con
la memoria acabas sumergiéndote en el proceso. Y los
recuerdos vienen aleatoriamente, regurgitados. Entras en el
universo de las propias imágenes que quedaron presas
en la memoria. [...] Para mi familia siempre es difícil
tocar en su propia historia, porque siempre es más
difícil recordar cosas que nos traen dolor. Si fuese
una historia fácil y alegre no habría problema.
Existe mucho dolor; dolores diferentes, pero mucho dolor.
Aunque sea inclusive una de las cosas que más nos unan,
hasta lo innombrable. [...] Fuera del texto quedaron algunas
emociones y algunas vivencias que ni la niña del relato
ha conseguido revelar: quedaron los miedos, quedaron los monstruos
más feos todavía ahí dentro del armario.
Pero algunos ya están fuera; eso ya es un avance, hay
que pensar lo positivo. [...] Trabajar en mi propia historia
me está sirviendo para trabajar algunos fantasmas,
para sacarlos un ratito del armario y llevarlos a tomar sol.
Esto ya representa un cambio grande. Repensar la historia
siempre trae mudanza. Siempre que se repiensa y se rehace,
cambian las cosas alrededor». Extracto
de la entrevista realizada a la escritora Amandy da Costa
González en cuyo texto autobiográfico se basa
el montaje teatral AGUA DE LLUVIA |