La idea de escribir un texto propio surge
a partir del posicionamiento personal sobre
varios temas entorno a la realidad de la mujer en la sociedad
occidental contemporánea.
Durante más de un año y medio estuvimos recopilando
y recortando noticias de la prensa
diaria, artículos e imágenes en revistas tanto dirigidas
al público masculino como al femenino.
De esta labor surgieron dos collages gráficos que fueron
el germen para afrontar la creación de
un collage escénico. Desde el principio hubo una única
hipótesis para agrupar temas
aparentemente divergentes como el maltrato doméstico, la
violencia sexista, la discriminación
laboral, la esclavitud de los cánones estéticos
y los trastornos alimentarios: en el fondo de
nuestra concepción cultural sigue operando la discriminación
de la mujer a través de un
proceso mediante el que se la reduce a cuerpo sin identidad, a
carne como objeto. Optamos
por una re-visión crítica de nuestra propia sociedad
evitando otros temas de actualidad como
el del velo o la mutilación genital relacionados
con la situación de la mujer en otras culturas.
Otro de los temas vertebradores surge al situar el teatro como
espejo en el que se
refleja esta problemática. La realidad profesional de las
actrices se enfrenta cada vez más con
la exigencia de una apariencia física en adecuación
a los cánones mediáticos, con la exigencia
de la exhibición del cuerpo femenino como elemento decorativo.
En seriales televisivos, en
películas y también en el teatro, la profesión
de actriz se ha visto relegada por la presencia de
modelos o mujeres célebres por su adecuación corporal
a dicha estética.
La técnica de cortar y pegar ha sido también la
empleada para la elaboración del texto.
Algunas escenas fueron escritas inspiradas en declaraciones de
mujeres maltratadas, o en
noticias sobre discriminación laboral publicadas en prensa,
pero la mayoría fueron elaboradas
mediante la extracción y la posterior recomposición
de fragmentos literales: las fuentes fueron
testimonios de anoréxicas publicados en internet, revistas
femeninas, canciones infantiles de
carácter popular o publicaciones con licencia eclesiástica
de la década de los setenta de
carácter moralizante.
Por último, también quisimos añadir tres
monólogos de temática femenina de Lope,
Calderón y Tirso. Estos extractos, a demás de contribuir
a la estructura interna del texto,
pretenden ofrecer una visión contrastante pero complementaria
de la temática principal.
Contrastante en el lenguaje, complementaria al pretender relacionar
la problemática sobre la
que queremos reflexionar con nuestras propias raíces culturales.
En gran media, empezando por el título, nuestro montaje
no escapa a la autoreferencialidad.
Esto es así porque pretendemos observar de manera (auto)-crítica
la tendencia
predominante del espectáculo como entretenimiento y reivindicar
un teatro para la denuncia y
el debate, para la exposición pública y la reflexión
colectiva sobre nuestras grandezas y
miserias.